¿Qué quieres ser, mi amigo?

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¿Qué quieres ser, mi amigo?

Mensaje por Rafa el Gris el Dom Jul 05, 2015 9:47 am

¿Un sujeto autónomo, un ser libre o apenas otro ladrillo en la pared? Te educaron para que fueras lo otro de la libertad. Para que fueras parte de la pared. Un ladrillo, apenas uno más. Para eso te gritaron, te pegaron, te humillaron. En algún momento te rebelaste y tu rebelión se expresó con fuerza, a viva voz, poéticamente: “No necesitamos la no educación/ No necesitamos el control mental/ ¡Hey, profesores, dejen a los niños en paz!”. (All in all you are just another brick in the wall.) “Al fin de cuentas, sólo eres otro ladrillo (brick) en la pared.” El que castiga, el profesor sadista, el que cree que el saber con la sangre entra, es otro ladrillo en la pared, integrado a ella, imponiendo sus valores. A esa educación, Adorno la llamó pedagogía del dolor en un texto en que se interrogaba sobre qué cosas harían posible una repetición de Auschwitz. “El ideal pedagógico del rigor (...) La idea de que la virilidad consiste en el más alto grado de aguante fue durante mucho tiempo la imagen encubridora de un masoquismo que –como lo ha demostrado la psicología– tan fácilmente roza con el sadismo.” (Adorno, Consignas, Amorrortu, Buenos Aires, pág. 88.) Este tema estuvo de moda entre nosotros a raíz de las declaraciones de un cómico devenido político. Este hombre había dicho que dos buenos golpes de vara habían hecho de él un abanderado del colegio. (Fue desmentido por sus maestros.)

¿Qué es The Wall? ¿A qué llaman los Floyd La pared o El muro? Entre nosotros y todo lo bueno de este mundo hay una pared. Es la pared de los poderosos, de los que mandan, de los que nos educan, de los que nos forman para que sólo seamos un ladrillo más en esa pared, que formemos parte de ella, enmudecidos, cósicos, inertes, que jamás la atravesemos, que no conozcamos el otro lado aunque nos sea posible intuirlo y hasta desearlo, no, nada, siempre de este lado, o peor aún, parte de la pared, dentro de ella, parte de ella, un ladrillo más, sólo eso. De aquí otra canción poderosa de los Floyd que llama a la rebelión: “Hey, You!”. “¡Eh, vos. ¿Qué hacés ahí afuera, en medio del frío, solo, haciéndote viejo?” (Getting lonely, getting old.) La letra en inglés entrega un significado que va más allá de la traducción castellana. Getting lonely también puede entenderse como atrapándote la soledad, haciéndola tuya, alcanzándola, algo que transfiere la responsabilidad del hecho al que le ocurre. No le viene de afuera. Ni la soledad. Ni la vejez. Se las gana. Se las atrapa. Se las consigue.

“Hey, vos, ¿podés sentirme?” No “sientas” sólo mi voz. Sentí mi calor, mi presencia, mi cercanía. Así, sólo así, vas a “atrapar” mis palabras. Y ahora viene el reclamo. La exigencia rockera de la rebeldía: “No les ayudes a enterrar la luz/ No te des por vencido sin luchar”. “Hey you!” ¿Me tocarías? ¿Me darías tu mano? La rebeldía, cuando es verdadera, se hace con todo. No todo lo puede el espíritu aunque nos llenemos la boca con esa frase, que es hermosa pero incompleta: “El espíritu de la rebelión”. La rebelión no es sólo espíritu, es cuerpo también, carnalidad compartida, ardiente, siempre en riesgo. Por eso ellos saben que siempre podrán vencernos por medio del dolor. Por eso nos pegan. Someten nuestro cuerpo porque nuestra mente la conquistan llenándola de gusanos. Cada gusano, una idea menos. Cada gusano, una idea de ellos. Hasta que todos los gusanos expresen el completo sistema de ideas con que ahogarán nuestra libertad. “Hey, you!” No te sientes desnudo junto al teléfono, no esperes durante largos inviernos, no esperes sometido al frío o al fuego, ahí, con la cabeza contra la pared, un llamado que no existirá, o si existe será de ellos, otro más, otro llamado para meter gusanos en tu cerebro. Escuchame a mí. Sentime a mí. Ayudame a levantar la piedra. Todas los días la levanto y la llevo a la cima de la pared, pero nunca llego, la pared es demasiado alta, la piedra cae, yo caigo, y otra vez lo mismo, y lo mismo, levantar la piedra y caer. “Hey you!” ¿Los gusanos ya comieron tu cerebro? ¿Ya están ahí, en él, ya es tu cerebro su comida? ¡Basta de hacer lo que te han dicho que hagas! (Always doing what you’re told.)

Abrí tu corazón. Ayudame. No me digas que ya no hay esperanzas. Juntos estamos de pie; divididos, nos caemos. Juntos podremos erguirnos; separados, nos derrotan.

La pared son las prisiones de Foucault: los manicomios para los locos, las prisiones para los delincuentes, una sociedad sólo es racional cuando sabe apartar de sí todo lo que niega la razón. Los gusanos son el poder comunicacional. Se comen tu cerebro, entran en él, no te das cuenta pero te lo devoran por dentro. Pronto pensarás lo que quieren que pienses. Uno llega, como dice el Heidegger de Ser y Tiempo, a un mundo ya interpretado. Vive en ese mundo, crece ahí. Vive y crece en estado de interpretado. No habla, le hablan. Cuando habla salen de su boca las palabras que los otros han puesto en ella. Cree que conoce un idioma, el idioma lo conoce y lo somete a él. Habla su lengua materna, o su lengua paterna. Es hablado por su padre, por su madre, después por la educación, después por el sentido común, un sentido que es el del poder, el que el poder ha impuesto como visión del mundo. Todo eso es la pared. Hay que trepar por ella y salir, escapar. Escapar hacia uno mismo, hacia los otros que trepan, hacia la libertad. Inventar las nuevas palabras. Las interpretaciones. Hay que interpretar el mundo de otro modo, nuevo, luminoso. Pero la pared es demasiado alta. Volvemos a caer. Volvemos a subir. O nos entregamos –en medio de nuestra gozosa esclavitud– a los gusanos. “¡Eh, vos! No me digas que no hay ninguna esperanza.” (Hey you, don’t tell me there’s no hope at all.)

Los Floyd no vienen a decir eso. A nadie van a decirle: no hay ninguna esperanza. Lejos del rock punk, practican un rock conceptual de compleja lectura. Sin embargo, están claramente lejos de ciertas cosas. De la violencia, de la desesperación, de los paraísos artificiales de las drogas duras (una tragedia que los tocó en carne propia) o de la bobería pasatista. Sobre todo de esto, sin duda. Hay que poder hacer un rock conceptual y ellos lo hicieron. Diría, si se me permite, que practican un existencialismo áspero, a menudo doloroso, siempre romántico, asumiendo los contrastes vertiginosos de esa estética, un humanismo realista, que incorpora la inhumanidad a la humanitas universal, acotándola, señalando que lo Otro del hombre es también el hombre, que el sujeto humano es tanto el que busca la libertad como el que la niega, el que construye la pared como el que busca trepar por ella y huir.

Extractado de la nota de hoy de José Pablo Feynmann, Pink Floyd, revisitado.
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Re: ¿Qué quieres ser, mi amigo?

Mensaje por Carolina el Dom Jul 05, 2015 10:09 am

Ok. Ahora, qué busca Pink Floyd con esa canción?
Cuál es el ideal de sociedad?
La libertad total es anarquía. Anarquía en la cual yo te puedo matar si no me gusta tu cara. 
En libertad total hay violencia y mucha, ya se ha comprobado.
Entonces, cuál es la solución para un sociedad feliz y libre, sin llegar al extremo del libertinaje?
Lo vivimos todos en yahoo. Teníamos libertad, y la usamos mal, terminamos agrediéndonos entre nosotros, no respetándonos, publicando lo que a cada cual se le daba la gana sin importar si hería los sentimientos de los demás, con una falta total de empatía, la discriminación, el racismo, el sentirse con derecho a insultar y denigrar.

Entonces, sabemos manejarnos en libertad, los seres humanos?
Por qué la era hippie no duró? Aparentemente era una era ideal, donde la gente vivía en comunas, donde todos trabajaban a la par, donde tus hijos no eran tus hijos sino que eran criados todos juntos, no importaban mamá y papá sino una idea más comunitaria. 
El comunismo, de alguna manera, tiene unos pilares que están bárbaros, en una comunidad, todos aportamos, todos somos iguales, nadie tiene más que el otro, por lo tanto nadie envidia a nadie, nadie roba, por qué te voy a robar tu bicicleta si yo tengo la mía? Yo aro la tierra, tú cultivas, el otro cosecha, y los de más allá cocinan la comida. Espectacular, toda una cadena comunitaria. ¿Por qué no funcionó?

Perdón, creo que metí mucho tema.
Pero el asunto es que somos demasiadas personas en este mundo, y lamentablemente en un grupo siempre hay gente que destaca y los demás los terminan viendo como líderes y terminan mandando en el grupo y se termina la libertad.
No sé cómo se logra lo que proclama Pink Floyd.
Creo que la Inglaterra del pasado era tan estricta, que necesitaban una rebelión. Pero como pasa siempre, cuando hubo mucha opresión, como pasó acá con las dictaduras, viene la rebelión, pero después de la rebelión, ¿qué?
Cómo estamos los países sudamericanos hoy día? casi todos vivimos dictaduras recientes. Hubo rebelión, pero ahora somos simplemente capitalistas sometidos al poder del mercado y la economía. No somos libres.

Salutis. Creo que mezclé mucha cosa, jeje perdón.
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Re: ¿Qué quieres ser, mi amigo?

Mensaje por Misteryus el Dom Jul 05, 2015 10:13 am

Bueno uno quiere ser libre pensador pero es muy difícil. 
Uno llega, como dice el Heidegger de Ser y Tiempo, a un mundo ya interpretado. Vive en ese mundo, crece ahí. Vive y crece en estado de interpretado. No habla, le hablan. Cuando habla salen de su boca las palabras que los otros han puesto en ella. Cree que conoce un idioma, el idioma lo conoce y lo somete a él. Habla su lengua materna, o su lengua paterna. Es hablado por su padre, por su madre, después por la educación, después por el sentido común, un sentido que es el del poder, el que el poder ha impuesto como visión del mundo. 
La educación siempre estuvo orientada para la guerra, para el dominio de una nación sobre otra, y en las escuelas se los trataba como soldados, pero ahora en un mundo casi sin guerras a los alumnos y a la población en generan les soltaron las amarras, por eso estamos en una especie de anarquía, los profesores les temen a los alumnos, los padres a los hijos, los viejos a los jóvenes, y los hombres a las mujeres, todo se dio vuelta. Es necesario rediseñar nuestra sociedad, cambiar la forma de hacer política, o volver a un mundo en guerra aunque sea fría.

La otra cuestión es la gran cantidad de gente, en una oportunidad se realizó un experimento muy simple pero muy revelador, se colocaron unas ratas dentro de una caja, vivían sin inconvenientes, luego se agregaron mas ratas, comenzaron los problemas, había agresiones, luego mas ratas, la violencia era extrema, se mataban, y algo insólito apareció los machos violaban a las hembras usándolo como una forma de humillación, era la anarquía total. ¿Hasta donde las autoridades pueden controlar una ciudad con millones de habitantes, y hasta donde se puede controlar a las propias autoridades? hace miles de años vivían en armonía y los grupos humanos eran con pocos integrantes, aislados por cientos de kilómetros.
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Mensaje por Asil el Dom Jul 05, 2015 10:28 am

Creo que esto va más lejos de lo que transmite realmente la canción... Empieza a parecer un documental de investigación de la película del resplandor... Cuentan más teorias de las que Kubrick realmente tenia en mente. Esta bien la libre expresión, pero si vamos a aclarar el tema, prefiero que se vea desde el punto objetivo, o lo que realmente podemos asegurar que expresa, sin añadir más significados. A no ser, que esto sea un análisis de opiniones diferentes. De hecho. Aquí se han sacado muchos temas interesantes, pero me temo que se aleja de la canción.
Ya que estamos, para la próxima se analiza Lithium. También se podria sacar un material interesante.
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Mensaje por Pendejo Migraña el Mar Jul 07, 2015 1:10 am

The wall..... uno de los mejores discos creado por mi gran banda favorita por lejos de todas. 
Lo que pasa con las canciones es que siempre se le da una interpretacion tan lejana tan indirecta tan codificada tan encriptada que no simepre es la correcta. A veces es mas simple de lo uqe se supone.
The wall es la autobiografia de Rogers Waters. muchos confunden y creen que es la de Syd, pero estan errados.
The wall empezo por un echo que paso en un recital, lo cual obligo por interes propio de empezar terapia. Despues crea The wall. El acontecimiento fue que en unos recitales en una locialidad, no recuerdo cual, a Rogers un grupo de borrachos le epdian canciones, gritaban, molestaban hasta que un momento lo desconcentraron en una cancion. Se acerco y los escupio. Despeus de eso penso en construir una especie de pared entre la bnada y los oyentes. igual esa pared ya estaba construida con los ladrillos de sus mas profundos temores.
Es dificil tratar de explicar cancion por cancion pero todo esta personificado en su propia vida.
El gran muro, construido en parte por su propia madre, temerosa, sola, traspasando todos sus miedos hacia su hijo. Creado tambien por un padre ausente soldado de la gran guerra y muerto en ella. 
El autoritarismo que sufrian en las escuelas. Las burlas de sus profesores por escribir poemas. Su aislamiento social. Su muro. Construido por todos y por el. Creyendo desde un principio que era por su propia seguridad, pero despues sabiendo que solo, encerrado, sin los demas, no se puede vivir. 
Sale, el es un chico nuevo, drogas, mujeres y alcohol. Con grandes ataques de ira, que es simplemente una manifestacion de la tristeza.
Un gran juicio de valor en su interior. Termina mostranbdo lo uqe pudo convertirse, y lo que termina siendo. 

Con respecto a la educacion concuerdo con lo que dice Daniel. Y tambien algo que dice Kiyosaki, en su libro "padre rico padre pobre" o "la conspiracion de los ricos"(no recuerdo en cual); la mayor parte de la educacion Universitaria que nos ofrecen es recibirse y trabajar para alguien. Tecnicas de produccion, ventas, administracion, etc todo opimizar todo para alguien. Nunca para nostros. 

Con respecto a lo ideal de la sociedad. Lo dijo en algun lado Marx no recuerdo bien textual pero dice asi:  "Todo pais en algun momento sera Comunista y luego de consolidarse, sera un pais socialista". En algun momento de crisis que viviremos como humanidad en el futuro. Esto sucederá.
Para mi la ultima etapa de la evolucion socila-economica es una Anarquia Socialista. La cual la veo muy lejos por que el ser humano debe evolucionar y demasiado intelectualmente. Por supuesto no sera absoluta y el simple motivo es que el comportamiento humano tiene cosas que seran dificiles de hacerlas desparecer. No se puede tener a un psicotico homicida suelto, ni tmapoco hacerlo cambiar. Hay perversiones dificiles de borrar de la mente humana. Aunque igual considero que se puede hacer y mucho.

Una fotito de la pared de mi cuarto  Razz
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Re: ¿Qué quieres ser, mi amigo?

Mensaje por Epicuro el Miér Jul 08, 2015 12:18 am

Estupendo artículo.

Vi la película de Allan Parker allá por 1989, a los 14 años de edad.
En Argentina la inflación era del 10% DIARIO; los sindicalistas que habían apoyado la dictadura (como el futuro héroe de los derechos humanos Nestor Kirschner) boicoteaban el nuevo régimen; la guerrilla, para sorpresa de la mayoría, seguía rompiendo las pelotas y hubo que amasarlos a tiros; los militares se habían amotinado ya 3 veces y se esperaba una sublevación en cualquier momento. Con todo: la democracia seguía teniendo todavía buena prensa (...que no es lo mismo que ser considerada buena solo por la prensa).
En lo personal: me acababa de iniciar sexualmente y estaba comprendiendo lo que es la muerte realmente (dos cosas que suelen ir juntas). Especialmente me impresionó el relato de algunos conocidos que habían estado en la guerra del 82.
"The wall", el disco y la película me causaron una gran impresión que iba más allá de lo musical.

Ahora, a la distancia, creo que esa obra debe en efecto ser revisada. Ya no puedo suscribirla de modo incondicional como hice de adolescente.
Primero: tenemos la notoria misoginia de esa obra; que el público se ha esmerado en no ver. Junto con la glorificación de la juventud propia de la época ("La forma más estúpida de la demagogia: porque presupone que hay en el inexperto una sabiduría que se pierde con la experiencia", como decía Boiy Casares).
Pero es la misma oposición pared/no-pared lo cuestionable, no detalles secundarios.

La pared es la estructura por antonomasia, el orden, la norma. El ladrillo es cantidad sin identidad: el ladrillo es número, "another" (otro más). El hombre-número de la sociedad industrial fue a una escuela numerada, con grados y aulas numeradas; se lo recompensó y castigó, no con caricias ni reproches, sino con números en un boletín; se comunicaron con él mediante comunicados enumerados: imagen y semejanza de los usados por el tirano Videla.
Trabajador numerado de una linea de montaje (tantas veces aludida en las representaciones de Pink Floyd), realizando una tarea designada con un número cuya eficiencia se mide, como la velocidad, por la razón de dos factores numéricos.
En sus horas libres es cliente de un prostíbulo donde las prácticas sexuales y sus respectivas tarifas están estandarizadas y enumeradas y el tiempo medido con un reloj. O se va a su casa y el canal 7 le dice que es un ciudadano libre: porque puede elegir entre dos listas de apellidos enumerados llamados "lista 2" y "lista 3".
Guerra. El hombre recibe un número de serie y es incorporado a un pelotón, un regimiento y un ejército igualmente numerados. Muere y es enterrado en una tumba numerada: con un número de fila y de linea.

Tal es el universo asfixiante de "The wall". Y no queda más que desear que "caminar lejos afuera" de la pared.

Pero esto es lo que no puedo suscribir con tanto entusiasmo hoy. Lo contrario de ser "otro ladrillo en la pared" es no ser número, sino cualidad pura: identidad sin cantidad. Lo contrario de vivir sometido a normas es vivir sin normas, con la voluntad como regla. Lo cual implica vivir sin SENTIDO: porque solo se puede decir que A es mejor que B cuando hay alguna regla que lo establezca y decida. "No necesitamos educación". Bueno...¿y por que no la necesitaríamos? Porque toda educación presupone una escala de valores: esto es mejor que aquello y deseamos coaccionar a los niños para que sean esto y no aquello. Pero si eliminamos la idea de que hay cosas mejores que otras, la educación no tiene ningún sentido. Las clases escolares en las películas de Parker (The wall, Melody) reflejan claramente esta visión de la educación: en donde siempre se enseña un sistema de pesos y medidas, ayuda-memorias, reglamentos,...: lo ARBITRARIO por antonomasia. Es verdad que "Fama" muestra una visión más positiva de la educación: pero esta se limita al arte.

Ahora bien; lo que se describe en este análisis no es nada que pueda llamarse "la libertad", sino solo una tiranía de signo opuesto. Para ser más exactos: la forma de tiranía que rige HOY.
La cualidad no es menos abstracta (ni menos inhumana) que el número. El hombre de carne y hueso: el único que existe, el único que importa, es hoy aplastado no bajo números como en el siglo pasado; sino bajo cualidades abstractas atemporales cuyo número no importa, como ideas platónicas congeladas (a excepción del régimen nazi: que hasta cierto punto anticipó la calamidad que es el mundo de hoy). En nombre de una supuesta defensa contra la "discriminación de las minorías" lo que se hace realmente es segregar a las mayorías: convirtiéndolas en ciudadanos de segunda. Los tiranos de hoy no predican "las letras con sangre entran", sino precisamente: "no necesitamos educación". Y, como no la necesitamos, el presupuesto para esa cosa inútil se reduce cada año. Los dueños del mundo reclaman la ausencia de reglas, la "des-regulación" de todo y se han dado cuenta de que reprimir lo que la masa desea y cree con gases lacrimógenos y tijeras de censores eran medios muy ineficientes de esclavizarla:es mucho más eficiente hacerle desear y creer lo que ellos quieran mediante la propaganda diseñada científicamente. 

Como obra de arte, The wall no ha perdido nada. Pero como mensaje político, está des-actualizado y propone soluciones desatinadas para calamidades distintas y hasta opuestas a las del mundo previo al reaghan-thacherismo. 

Saludos.
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